POSESIÓN DIABÓLICA

 


¿LOS ENDEMONIADOS EXISTEN?.

Esta  pregunta debe ser analizada y contestada desde diferentes puntos de vista de las ciencias:
  1. El psicológico.
  2. Religioso.
  3. Médico.
  4. Y desde el punto de vista de la parapsicología y el ocultismo practico. Aunque estas dos últimas no son consideradas como ciencias, y por lo tanto, caen en el campo de la especulación. Pero las tomo en cuenta, porque para mí, son ciencias aunque no sigan el método científico.

1. Punto de vista de las ciencias:

Psicología
La posesión demoníaca, descrita por innumerables culturas a lo largo de la historia, sigue siendo actualmente un tema a discutir dentro del debate entre ciencia y religión. Este ensayo reflexivo, se ha propuesto analizar el fenómeno y abordarlo desde diversas perspectivas psicológicas que nos brinden una posible explicación lógica y coherente del suceso con el fin de esclarecerlo frente a las supersticiones de la cultura a través del método hermenéutico. Los signos de los posesos pueden deberse a otros factores, tanto neurobiológicos como psicológicos, como, por ejemplo, la aversión a los objetos religiosos y el surgimiento de una segunda personalidad, puede deberse a un cuadro de trastorno conversivo (neurosis) o presentarse en la esquizofrenia (psicosis), y la amnesia después del episodio puede deberse a la sobrecarga funcional del cerebro. Existen otros signos más complejos de explicar, como lo son el hablar en lenguas diferentes o la levitación; el primero lo trataremos descriptivamente desde el síndrome del idioma extranjero, que puede presentarse producto de factores neurológicos o en la misma psicosis, y la levitación podemos verla desde la física, con la llamada levitación magnética, a través de una hipótesis en la cual esta condición podría cumplirse en los seres humanos debido a la sobreexcitación cerebral que generaría cierto campo magnético. Finalmente, dentro de los aportes del psicoanálisis encontramos la neurosis como forma en que se manifiesta este fenómeno y damos por concluido que la posesión demoníaca se debe a dos sucesos: neurosis o psicosis, recalcando la importancia del análisis del contexto para realizar criterios diferenciadores en nuestro diagnóstico psicológico.

Religión
En aquellas religiones cuyos cultos consideran la existencia de entidades demoníacas, la posesión demoníaca es el término con que se describe el control interno, intermitente o permanente, por un demonio de las acciones del cuerpo de un ser humano. La demonología se dedica a su estudio.

Además de la religión cristiana existen religiones o culturas que consideran la existencia de demonios que causan algún tipo de malestar mental, físico o espiritual. Por ejemplo: en la cultura Islámica encontramos a los “Jinn” que son descritos como entes que pueden aparecer especialmente en forma de serpiente o de hombre para hacer maleficios a los humanos. Por otra parte en la mitología hebrea se hace referencia a dos tipos de demonios: los “e`irim” y los “shedim”. Ambos son demonios que interfieren en la vida de los hombres causándoles males. En la mitología japonesa se hablaba de los oni, que perjudicaban a los humanos de muchas maneras, y podían llegar a comerlos.

Muchas religiones tienen un protocolo para distinguir una posesión demoníaca de otro tipo de patologías de carácter no espiritual. En el caso de la religión católica, sólo se procede al ritual del exorcismo una vez los psiquiatras han estudiado el caso. La finalidad del exorcismo sería la expulsión del demonio o las entidades que tomaron el control del individuo.

Personas religiosas cristianas creen que los demonios pueden entrar en una persona de varias maneras, principalmente la práctica del espiritismo en sus diversas formas: invocación de espíritus de personas difuntas, pactos con el satán, la astrología, la cartomancia, la ouija, etc.

También puede ser provocado en otra persona a través de prácticas satánicas, como misas negras, maleficios, mal de ojo, etc. En este caso, tanto la víctima, como los invocadores del maleficio pueden quedar infectados por uno o varios demonios.

Para los pensadores católicos, el demonio se puede manifestar sobre un plano puramente psicológico: lo hace a través de la obsesión o de las tentaciones obsesivas, por ciertas visiones inexplicables o/y alucinaciones; si su intervención se complica y toma la forma de desvaríos psicológicos o sobrenaturales, entonces se tratará de una posesión. En este caso, se podría poner en evidencia la presencia del demonio y su imperio sobre el cuerpo del poseído.

Se distinguen un estado de calma y un estado de crisis. El estado de crisis se deduce por las contorsiones, las explosiones de rabia, las palabras impías y blasfemas. El poseso entra en trance, perdiendo todo control, y, lo más a menudo, toda consciencia y memoria sobre lo que le está pasando.


Medico
Desde un punto de vista médico, la posesión demoníaca se considera una de las formas del trastorno disociativo (de conversión) que antiguamente se denominaba histeria. Se codifica en la clasificación internacional de enfermedades mentales (CIE) de la Organización Mundial de la Salud como F-44.3 trastorno de trance o posesión o como F-44.81 trastorno de personalidad múltiple; también se halla incorporado en el Manual de Diagnóstico y Estadística en su cuarta versión (DSM-IV). Comúnmente se le denomina «demoniopatía» o «demoniomanía» y se describe como la creencia del paciente de estar poseído por una divinidad o demonio, y de obrar bajo su control.

Su estudio médico comienza en 1791, cuando Eberhard Gmelin publica el primer caso de «doble conciencia», inaugurando así el estudio científico de esta rara patología que había sido atribuida desde siempre a supuestas entidades espirituales.

Algunos datos importantes son la publicación de Pierre Janet del caso «Aquiles», sobre un sujeto que en 1890 es poseído por el demonio y curado por el tratamiento hipnótico. Posteriormente, Joseph Breuer en colaboración con Sigmund Freud publica en 1985 los Estudios sobre la histeria que se basa en el caso de Anna O una joven con personalidad múltiple que hablaba en lenguas extranjeras. Continua el proceso Théodore Flournoy con el estudio de la médium Helene Smith, en su libro publicado en 1899 Desde la India al planeta Marte. En la actualidad, aunque poco publicitados, se ha continuado estudiando el trastorno con revisiones sobre temas tales como vudú, chamanismo, exorcismo, etc.

La medicina ha identificado una serie de trastornos psíquicos y neurológicos en los que se manifiestan fuerzas y aspectos desconocidos del psiquismo humano cuyos síntomas se parecen a lo que las religiones interpretan como signos de posesión demoniaca. Por ejemplo en 1608 el monje italiano Francesco María Guazzo, un ferviente creyente en la realidad de la brujería, señalaba en su Compendium Maleficarum que era difícil distinguir los signos indicativos de posesión de los síntomas de algunos trastornos mentales.

2. Punto de vista de la parapsicología y el ocultismo:

La parapsicología, no nos dice mucho sobre los endemoniados o posesos, y piensan que es una enfermedad conocida desde tiempos remotos como HISTERIA o EZQUIZOFRENIA. Y otros piensan que todos los fenómenos paranormales relacionados con los posesos, son facultades mentales latentes en nuestro cerebro, o en nuestra mente.

El ocultismo practico de, orientación gnóstica, nos ofrece mucho conocimiento sobre los posesos, y prácticamente nos revela su verdadero misterio. Pero, claro está, que ocultista no es cualquiera, pues bajo este nombre se ocultan muchos estafadores, ladrones, embaucadores que solo buscan el dinero de sus clientes a cualquier precio, y nada más.

Comentario del autor: 
He tenido la oportunidad de tratar este tipo de enfermos, que no cura la psicología, y a través de la experiencia me he dado cuenta que los posesos o endemoniados existen. Y hay muchas pruebas experimentales que lo demuestran, pues son los hechos los que plasman la verdad, que no puede demostrar la teoría. Y he logrado curar a numerosas personas utilizando el poder creador de la energía sexual, como alquimista que soy, pues en esa energía se encuentra el verdadero poder de Dios, que solo pueden utilizar los alquimistas verdaderos. Esta afirmación puede causar sorpresa e incredulidad en muchas personas desconocedoras del tema, pero es absolutamente real.

Las curaciones que he hecho sobre los posesos, han sido a distancia, y son tan sorprendentes y espectaculares que han causado verdadero asombro, en las personas que lo han presenciado, pues no he recurrido a los métodos tradicionales que se utilizan para curar este tipo de enfermos, como es el exorcismo. La ciencia todavía desconoce el verdadero potencial de la energía creadora contenida en las partes sexuales de hombres y mujeres, pues allí reside la inteligencia primaria de la naturaleza que permite la unión del espermatozoide y el óvulo que se se bipolariza en energía positiva y negativa. El espermatozoide es el exponente de las fuerzas positivas y el óvulo de las negativas, y ambos polos se unen para crear.

Esa energía creadora debidamente manejada, según los principios de la supra-sexualidad, y proyectada sobre un poseso o endemoniado  permite su curación, pues allí reside una potencia Divina, creadora de la vida y base fundamental de la salud en todos los seres. El problema radica en que debemos almacenar esa energía y transmutarla según los principios de la alquimia para convertirla en energía, y quien logre realizar este proceso estará en condiciones de curar un poseso, y de sostener la salud y la vida en su propio Ser. El símbolo de la medicina, que utilizan como símbolo los médicos, de una forma inconsciente, debe ser estudiada filosófica y dialécticamente hasta llegar a su total comprensión, pues allí se encuentra la clave de la salud y la vida.







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